Caracas, 10 de abril – Este mes de abril, la sala La Viga del Centro Cultural Chacao se convierte en el escenario de una de las piezas más conmovedoras de la temporada: La Isla, del reconocido dramaturgo Juan Carlos Rubio. Bajo la dirección de Shonny Romero, quien ha logrado una guiatura emotiva y transformadora sobre las intérpretes, la obra se presentará los días jueves 16, viernes 17 y sábado 18 a las 7:00 p.m., culminando el domingo 19 de abril con una doble función a las 11:00 a.m. y a las 3:00 p.m. Esta producción, que promete dejar una huella profunda en el espectador, ya tiene sus entradas a la venta a través de www.liveri.com.ve y en las taquillas del teatro para recibir a quienes deseen sumergirse en este drama humano de alto impacto.
La trama nos presenta a Ada y Laura, una pareja que se enfrenta a la noticia más devastadora de sus vidas: su hijo ha sufrido un accidente que amenaza con fracturar su existencia para siempre. Con una cotidianidad ya desafiada por la discapacidad cognitiva, ambas mujeres se ven obligadas a confrontar sus miedos más profundos en la tensa espera de un quirófano. Sobre este proceso creativo, la actriz María Alejandra Tellis comparte que encarnar a Ada ha sido un desafío emocional sin precedentes, pues el texto las obliga a transitar por lugares de mucha oscuridad y honestidad. Tellis asegura que la guiatura de Shonny fue vital para encontrar esos matices, destacando que su personaje vive en una lucha constante entre el amor incondicional y el agotamiento humano, una dualidad que todos, en algún momento de crisis, hemos llegado a sentir pero que pocas veces nos atrevemos a verbalizar.
Por su parte, Valentina Rodríguez Montenegro reflexiona sobre la intensidad de interpretar a Laura en este momento de su carrera, señalando que la obra es un espejo de la fragilidad humana. Para Valentina, el trabajo de dirección de Romero les permitió construir una relación en escena que se siente dolorosamente real, donde el silencio pesa tanto como las palabras. La actriz comenta que Laura representa esa resistencia que se quiebra, esa necesidad de encontrar una salida cuando el dolor se vuelve insoportable; para ella, la obra no solo habla de la pérdida, sino de la capacidad del ser humano para reinventarse o romperse definitivamente frente a una decisión imposible.
¿Hasta dónde es capaz de llegar el ser humano para escapar del dolor?
La Isla se erige como una disección profunda de esa línea invisible que separa lo que sentimos de lo que somos capaces de reconocer frente a los demás. Shonny Romero ha logrado que las actrices naveguen por estas «islas» de aislamiento emocional con una sensibilidad que estremece, cuestionando hasta dónde es capaz de llegar el ser humano para escapar del sufrimiento. Es una invitación a mirar de frente nuestra propia naturaleza en situaciones límite, recordándonos que, en medio de la tragedia, la verdad más difícil de enfrentar es siempre la que habita dentro de nosotros mismos.